Monasterio de San Isidro de Dueñas. Palencia

El Monasterio de San Isidro de Dueñas, conocido popularmente como La Trapa, fue durante la Edad Media uno de los cenobios más importantes y prósperos de toda la península. Fray Damián Yáñez asegura que el monasterio de San Isidoro, actualmente San Isidro, es anterior a la invasión de los árabes, seguramente del siglo VII. 0303. Monasterio

A finales del siglo IX es restaurado por el Rey Alfonso III, El Magno, su fundador, ya que reconstruyó las edificaciones y liberó al monasterio y a la comarca de las razias musulmanas.

Los sucesores de Alfonso III, Fernando I, García, Ordoño II, Fuela II y Ramiro II, así como la influencia y privilegio de los nobles y ricos señores de la época, apoyaron su mantenimiento haciéndolo próspero y con influencia en Asturias, León, Valladolid y Segovia. Fruto de esta influencia es la propiedad que los monjes de San Isidro tuvieron sobre la Iglesia Visigótica de San Juan de Baños, el monasterio de San Andrés de San Martín de Valvení, la iglesia de San Miguel de Baltanás, entre otras.

Desde el siglo XI al XV, San Isidro estuvo bajo la tutela de la orden de Cluny y apoyado por los monarcas castellanos para contrarrestar la influencia mozárabe de la poderosa Toledo.

En 1478, el Monasterio de San Isidro, se vincula a la orden de San Benito el Real de Valladolid, e inicia un nuevo período de esplendor que se verá frenado por la invasión francesa y por las leyes desamortizadoras de Mendizábal.

En la actualidad es un cenobio de monjes Cistercienses de La Trapa, de origen francés, asentados en el Monasterio desde 1891.

San Isidro de la Trapa es lugar de descanso y reflexión acompasada entre los ríos Pisuerga y Carrión, en una vega repleta de arboledas y cultivos.

La canonización del monje Hermano Rafael Arnaiz, ha dado nuevo impulso a las muestras fervorosas de los fieles que visitan en gran número la capilla donde reposan sus restos.