Convento de Santa Clara de la Columna. Belalcázar

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Cuando doña Elvira de Zúñiga, hija del conde de Plasencia, hubo de quedar al frente del vasto territorio de Belalcázar, tras el fallecimiento en 1464 de su esposo don Alfonso I de Sotomayor, dada la minoría de edad del hijo primogénito de ambos, desempeñó a lo largo de casi veinte años una sólida política, consiguiendo el título condal para este señorío.

Su gobierno estuvo marcado por su gran sentido de la justicia y por su profundo espíritu religioso. Ambos aspectos influyeron considerablemente en su labor de promoción artística. Llevó a cabo la restauración y rehabilitación del Castillo de Belalcázar, y fundó el convento de Santa Clara de la Columna (1476) en las proximidades de esta villa, velando por su mantenimiento económico. Las obras se prolongaron hasta la siguiente centuria. Doña Elvira, promotora del mismo, contribuyó a que otras doncellas de esta familia condal velasen por él.

Al estar destinado en un principio a albergar una comunidad de frailes franciscanos, erigió junto al cenobio unas casas en donde pasar temporadas de retiro. Con tal decisión estaba previendo el futuro para algunas de sus hijas, aspecto que justifica la posterior conversión del mismo en un claustro de franciscanas clarisas.

Los edificios representan uno de los principales conjuntos conventuales de la provincia de Córdoba, que ha llegado hasta el presente sin grandes transformaciones, conservando sus viejas edificaciones del gótico medieval de los Reyes Católicos.

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